Bordar por dos dólares un vestido que costará $200

02 Ago 2017 Redacción Vanguardia

La explotación que sufren las bordadoras a domicilio es parte de una serie de atropellos a los derechos laborales que viven no solo ellas, sino las personas empleadas por el sector textil. Un vestido que puede costar casi $200 en el extranjero, significó más de 12 horas de trabajo a domicilio de una mujer que recibió $2.00 por dicha prenda.

Por Miriam García

Fotografía: Cortesía

La situación laboral de las mujeres en contextos de vulnerabilidad es crítica; principalmente si no existe el cumplimiento de acuerdos internacionales que favorezcan el respeto a los derechos laborales. Desde la falta de ratificación de estos acuerdos hasta una serie casi sistemática de atropellos a trabajadoras del sector textil; así es este panorama de explotación y violencia laboral.

La Asociación Mujeres Transformando (MT) culminó el pasado julio el mes de activismo por el Día de la persona trabajadora de maquila; dando a conocer dos sectores vulnerables: las bordadoras a domicilio y las trabajadoras de maquilas. La asociación identificó, así mismo, a las empresas privadas que violan derechos laborales de las mujeres que trabajan en este sector.

Judith Mejía, abogada de MT, y quien lleva el caso de las violaciones de derechos laborales de mujeres, señaló que han identificado empresas que incumplen una serie de obligaciones que impone la Ley de Zonas Francas y Depósitos para el perfeccionamiento activo; para que las empresas textiles (maquilas) puedan gozar de beneficios fiscales.

Entre las violaciones a dicha ley se encuentran el cumplimiento de obligaciones sociales hacia las trabajadoras, edad mínima para el trabajo de menores, condiciones de trabajo aceptables, salario mínimo, libre asociación, entre otros que no son respetados por las empresas textiles. En el caso de las bordadoras a domicilio; el incumplimiento viene desde la falta de un acuerdo por escrito (contrato) por los servicios de estas mujeres.

“Nos ofenden, nos humillan y siempre nos están maltratando a muchas compañeras este trabajo nos ha causado muchas enfermedades, trabajamos de 12 a 16 horas sin descanso, y no tenemos vacaciones, no tenemos prestaciones laborales, y ellos hasta ahora no nos quieren reconocer como trabajadoras” denuncia Gisela Beltrán, bordadora a domicilio y parte del Sindicato de Bordadoras a Domicilio, Sitrabordo. Beltrán señala que las mujeres que buscan la sindicalización son amenazadas con el despido, y eso impide que puedan luchas por sus derechos.

Gisela relata que, aunque ellas no cuenten con un contrato, trabajan casi una doble jornada laboral en las prendas que las maquilas llevan a sus hogares. Con el trabajo -escasamente reconocido- de las bordadoras a domicilio, las empresas se ahorran luz, agua, local, herramientas e incluso prestaciones sociales; pues no existe un documento que obligue al pago de las mismas. Beltrán, por ejemplo, lleva 18 años realizando este trabajo sin contar con sus prestaciones de ley.

La sindicalista señala que cuando las mujeres envejecen o padecen enfermedades que les impiden realizar el trabajo a la misma capacidad, son despedidas, y las empresas comienzan a emplear a niñas desde los 10 años; hijas de las mujeres que ya laboran de esto. “A ellos no les interesa si hemos estado enfermas. Estamos denunciando que estas empresas nos reconozcan nuestros derechos. Sin el bordado ellos no venderían al precio que están vendiendo sus prendas.”

De acuerdo a MT, un vestido infantil con un bordado en el frente, ni siquiera un bordado en toda la pieza, tiene un precio de mercado de entre $60 a $200 dólares; pues son vendidos fuera del país. Las bordadoras a domicilio reciben de $1.50 a $2.00 por la pieza. Al mes, su ingreso es de $56.00; por lo que una de las denuncias que realizan es que se les pague el salario mínimo que tienen las trabajadoras de las maquilas, es decir $295.

Esta asociación identificó a las siguientes empresas que, bajo la modalidad de trabajo a domicilio, violentan los derechos de las bordadoras: Industrias Margareth S.A de C.V; Velásquez Soto S.A. de C.V.; Jacabi S.A. de C.V.; Handwords S.A. de C.V.; Konfetty S.A. de C.V.; Excelent Seams S.A. de C.V. Estas empresas niegan la relación laboral con mujeres bordadoras, y sin embargo, la Asociación ha identificado, en los municipios de Panchimalco, Santo Tomás, Santa Cruz Michapa, el Congo, entre otros; a mujeres que trabajan como bordadoras a domicilio para estas empresas.

Pero también las mujeres que laboran en las maquilas denuncian el irrespeto a sus derechos laborales. Así como Gisela, Ana María Romero, del Comité Municipal de Trabajadoras de Maquilas de Santo Tomás (CMTM), denuncia que sufren acoso laboral, con humillaciones y malos tratos; y su seguridad laboral es violentada.

“Siempre hemos sido atropelladas y violentadas, incluso hay compañeras muy enfermas dentro de estas maquilas, y hemos venido denunciando estas violaciones. No se nos permite derecho a la organización pues por ser parte de un sindicato somos despedidas, por tener edad mayor somos despedidas y esa es una violación a nuestros derechos” expresó la trabajadora. En El Salvador, de acuerdo a MT, un total de 79 personas laboran en maquilas, y de estas entre un 80%-90% son mujeres.

En El Salvador, las mujeres que viven en contextos de pobreza o baja escolaridad son mayormente quienes llegan a trabajar a estas empresas textiles, ya sea como empleadas de maquila o como bordadoras, y son vulnerables a la violación de sus derechos laborales. Así como MT, también la Organización de Mujeres Salvadoreñas para la Paz, ORMUSA, evidenció el acoso laboral y sexual que viven las trabajadoras

“Las mujeres son las que denuncian más en el Ministerio de trabajo sobre acoso laboral, hay registradas 77 denuncias, sin embargo la cifra es bastante baja, el problema que estamos teniendo es que realmente no se tiene conciencia de cuáles son las conductas de acoso laboral, porque muchas veces se va más por despidos injustificados, pero no se ve como un acoso” expresa Heissel Bolaños.

La falta de ratificación del convenio 177 de la OIT por parte de la Asamblea Legislativa es una de las fallas que permite el irrespeto al trabajo de las bordadoras a domicilio. Este convenio versa acerca del trabajo a domicilio y su regulación; pero al no tomarse en cuenta por la legislación salvadoreña, se abre la puerta a los atropellos, de acuerdo a lo expresado por MT. También solicitan a la Asamblea Legislativa que reforme el código laboral, en sus artículos 71 a 75, relacionados al trabajo a domicilio.

Así mismo, las situaciones de violencia laboral, acoso por razones de género o acoso laboral por razones de organización laboral son claras violaciones a los derechos humanos de estas mujeres. Que existan leyes que protejan a las mujeres de la violencia (porque los atropellos laborales también son violencia) no es garantía de protección, si, por ejemplo, no se asigna presupuesto para su cumplimiento, como expresa Heissel Bolaños, de ORMUSA:

“Se está solicitando que se revise toda la legislación laboral y sobre todo el marco sancionatorio, pues como decía una funcionaria del Estado “Hay que darle dientes a la ley”, por empleo tenemos una legislación, la LEIV que regula las conductas de acoso laboral contra las mujeres, pero ahorita son enunciativas, es decir, sabemos que es; pero no tenemos mecanismos de sanción más allá de los que ya están en la legislación laboral.”

Desde hace año y medio, la asociación MT ha emprendido una campaña para visibilizar las violaciones laborales del trabajo de bordadoras a domicilio, donde incluso se realizó una puesta en escena por parte de la Asociación Cultural “Azoro” (Teatro del Azoro), titulada “Made in El Salvador); pero aún no existe una respuesta ante las exigencias planteadas en dicha campaña.

“Según la constitución el trabajo debe de dignificar y según los testimonios de las compañeras no hay nada de dignificación del trabajo que ejecutan bajo las condiciones en que lo ejecutan” señaló finalmente Monserrat Arévalo, directora de MT. La asociación, junto a otras organizaciones, continuará trabajando por que la situación laboral de las mujeres del sector textil retome sus derechos humanos y laborales.


Comentarios

Todos los campos son requeridos.

47 Av. Norte #226, Col. Flor Blanca, San Salvador.
Contáctanos: This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.