La agonía de los ríos de Chalatenango

29 Jul 2015 Redacción Vanguardia

En el municipio de Chalatenango, un río que abastece a más del 60 por ciento de la cabecera departamental del municipio, se está contaminando con aguas negras y eso, sumado a la escasez del recurso dificulta el acceso a agua de calidad a muchas familias.

Por Miriam García

Fotografías: Alfredo Carías

En Chalatenango los ríos se están muriendo. Y no, no solamente porque el caudal del agua de estos afluentes está comprometido debido a los efectos de la deforestación y el cambio climático. Se están muriendo también porque están contaminados. Dos ríos que atraviesan el municipio de Chalatenango, el Tamulasco y el Motochico, están seriamente amenazados por agentes contaminantes y con ello, amenazan a todo un municipio que vive de este agua.

Para adentrarnos en el problema que viven los ríos de Chalatenango, es necesario acercarse a ellos. El Río Tamulasco es el más notorio. Su importancia no sólo es para este municipio, sino para el departamento, y otrora fue un río claro y caudaloso. Ahora, en un puente ubicado sobre el río, en la calle que conduce a la Sierpe, se puede ver lo desmejorado de esta cuenca, con agua turbia y el lecho rocoso a la vista. Estamos en una de las épocas lluviosas más secas de los últimos años; y por eso el río parece más bien de piedras con algunas pozas de agua. Allí, mujeres lavan la ropa, niñas y niños se dan un baño, se sumergen e ignoran por completo que, a unos dos kilómetros río arriba, el Penal de Chalatenango lanza su carga de aguas negras -crudas- a las aguas del Tamulasco.

“La contaminación de este río es por varios factores. El primer factor que al costado nororiente de chalatenango tenemos el centro penal, y de ese centro penal las tuberías de aguas negras que descargan del penal no están aptas ni en buenas condiciones. Esa agua contamina nuestro río” manifiesta  José Jesús Rivera Navarro; defensor de los recursos naturales del municipio. Rivera comenta que el sistema de drenaje del penal ya no está en condiciones y por ello las aguas servidas terminan en el río y rebalsan de contaminantes el afluente.

Rivera Navarro es el presidente de la Red de Juntas de Agua Departamental;  pero el caso que le interesa es el del Tamulasco, ya que este río es importante para el departamento: Unos metros arriba del penal cuyos desechos caen al río, está la planta potabilizadora de ANDA que abastece a todo Chalatenango. No obstante, la escasez e irregularidad del servicio de agua es lo que obliga a muchas personas a utilizar el agua del Tamulasco -así, sin tratar- para labores domésticas como lavar y asearse. Y lo triste es que la contaminación es inherente y, asegura, se han dado casos de infecciones y alteraciones en la piel de las personas que han tenido contacto con el agua del río.

Para conocer realmente los efectos que la contaminación genera el en Tamulasco, Omar Barahona, miembro de Pro Vida, organización ambientalista de Chalatenango; comenta que se realizado un estudio para comprobar la necesidad de una planta de tratamiento de las aguas negras: “hasta el año pasado se hizo un estudio de impacto sobre la contaminación y un estudio de la construcción de una planta de tratamiento de las aguas negras y se le presentó al alcalde”.

De acuerdo a lo que Omar explica, esta iniciativa no ha sido apoyada por la municipalidad aduciendo que no hay fondos para costear una empresa de ese coste.

Omar también comenta que el Tamulasco no nace en Chalatenango, sino en Las Vueltas, un municipio ubicado al norte del Tamulasco. Allí, la municipalidad, de acuerdo a Barahona, ha creado un comité intersectorial, ha reforestado y en general ha puesto en marcha estrategias para cuidar el nacimiento del Tamulasco. Algo similar se hace, o se pretende hacer, en Chalatenango, donde existe la Mesa por el Desarrollo Humano, una entidad de la sociedad civil a la que pertenece Pro Vida.

De acuerdo a René Antonio Amaya, técnico de la Mesa, desde 2010 esta entidad viene trabajando para resolver diferentes problemáticas (culturales, de salud, ambientales) y actualmente trabajan por rescatar la cuenca del Río Tamulasco y evitar que se siga contaminando con las aguas. La incidencia de la mesa consiguió que en 2014 se hiciera el estudio que comentó Omar Barahona, ese que determinó la necesidad de construir una planta de tratamiento para el río del municipio. Además, el estudio estuvo acompañado por el Ministerio de Medio Ambiente y fue financiado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS)

Omar comenta que ante la falta de apoyo de la municipalidad en la financiación de la planta, han buscado hacer incidencia inclusive en el FISDL cuando rindió cuentas de lo que se entrega a la municipalidad (actualmente el municipio de Chalatenango está bajo el partido ARENA), para que la inversión de este proyecto se convierta en una prioridad. Por otro lado, a juicio de Amaya, la municipalidad solo realiza obras de “maquillaje” y descuida estos grandes temas porque “no son iniciativa del alcalde”; pero enfatiza que el tema del recurso no debería ser condicionado por protagonismos.

René Amaya no duda en enlistar todos los proyectos y trabajos de la Mesa para mejorar el acceso al agua sana y potable. Entre ellos menciona el de el de reforestación (se han sembrado dos mil árboles y se espera sembrar cuatro mil más) reservorios de agua y hasta de reciclaje, para vender productos como papel y cartón y con las ganancias financiar más proyectos. Pero el más ambicioso, además de la planta de tratamiento, es el de las aguas negras.

“Otro gran proyecto es cambiar totalmente el sistema de aguas negras y servidas de Chalatenango y ya tenemos el estudio preliminar” apunta Amaya, además de agregar que con estas iniciativas también se busca rescatar otro río, otrora cristalino y lleno de vida, el Gualchoco.  Sin embargo él, al igual que Omar y Jesús están claros que hace falta la voluntad política para llevar estos trabajos a cabo; ya que sin una coordinación de instituciones y necesariamente la ayuda municipal, estos proyectos no podrán concretarse. Aunque, como en el caos de la Planta de tratamiento, tengan inclusive el terreno para iniciar la construcción.

Escasez, otra arista del problema.

A la contaminación indudable de estos afluentes de Chalatenango se suma la escasez del recurso, sobre todo en las comunidades que están fuera del casco urbano del municipio; como en las colonias Reubicación 1, 2 y 3 (llamadas así, pues allí se reubicó a las familias que vivían donde ahora está el Embalse del Cerrón Grande). Esta problemática ha obligado a la gente a buscar medidas, como la apertura de pozos para tener agua. Pero eso no siempre sale bien.

En una zona conocida como los Amates, se abrió un pozo hace varios años; pero el agua del mismo estaba contaminada y al extraerse venía con residuos. La gente dejó de consumirla. Sin embargo, no era la única alternativa. don Filadelfo Recinos es propietario de otro pozo de agua, que ha sustituido al de los Amates en cuanto a la preferencia de los pobladores para abastecerse.

“Aquí vienen de la colonia Reubicación 1, 2 y 3, y de El Limón” comenta don Filadelfo. De acuerdo a Omar Barahona y al mismo don Filadelfo, el agua de este pozo no ha sido motivo de queja de enfermedades por los consumidores, aunque no tenga un estudio de su calidad. No obstante, don Filadelfo estaría más que de acuerdo que se realce uno, para corroborar que es agua “buena”; ya que él no la vende a sus vecinos. La regala.

“A veces con dificultades vienen y alquilan un pick up entre tres o cuatro familias para llenar la cama de cántaros, la única medida que admito es que no se admiten barriladas y que no se venda. Yo la regalo y no me gustaría que la gente la use para vender (...) A mí me gustaría que se hiciera un estudio para saber si esta agua es buena para consumir” comenta el dueño del pozo, mientras una familia termina de llenar cántaros que se llevará en un pick up negro.

Debido a la escasez del agua es que la gente viene a este pequeño pozo, que de acuerdo a su dueño, se abastece del agua del río Motochico, un fluente pequeño. Omar Barahona comenta que esta alternativa es una ayuda para las familias que reciben un servicio irregular del agua corriente, que cae por la noche y no diariamente. SIn embargo, el difícil acceso a  la localización del pozo y el difícil acceso plantean otra necesidad.

Don Filadelfo quiere que la calle que conduce de su pozo al núcleo de la colonia en que está (Reubicación 2; aunque ellos quieren gestionar un cambio de nombre para ser Colonia El Dorado) sea reparada; pues es una calle de tierra y a veces llega gente con carretas a abastecerse del agua. En general, quiere un acceso que facilite las cosas a sus vecinos que buscan este pequeño oasis. “Es una bendición de mi Dios y yo lo que hago es servirle a la comunidad” expresa don Filadelfo.

A pesar de esta alternativa, el problema del agua para Chalatenango sigue siendo real y pende de un hilo en un municipio caluroso y populoso. La solución real llegará cuando se inicien los trabajos de construcción de una planta procesadora, que le devuelva la vida a los caudales del Tamulasco y cuando se reparen los sistemas de aguas negra,s tanto del municipio como del penal y no se contamine más este río.

Las consecuencias de la contaminación inclusive llegan más lejos. Barahona comenta que el agua llega hasta el Embalse del Cerrón Grande y afecta así la pesca artesanal; pues mucha gente no quiere comprar pescados de esa zona a sabiendas que llega de esas aguas. El problema es (como siempre en el tema de agua) de país; pero son las comunidades organizadas las que quieren frenarlos antes que sea demasiado tarde. Lo que esperan Omar Barahona, don Filadelfo, Jesús Rivera es que las autoridades dejen la política de lado y articulen el trabajo para salvar la vida de los ríos de Chalatenango.




Contaminación evidente de aguas servidas.

Esta parte del río, donde las mujeres lavan está a unos cientos de metros abajo del penal de Chalatenango.

Ante la falta de agua corriente (hasta de cinco días, según los pobladores) la gente hace uso del agua del río Tamulasco.

El Río Tamulasco es uno de los más importantes del municipio de Chalatenango.

El Penal de Chalatenango descarga parte de sus aguas negras en el río Tamulasco.

El río Tamulasco, desde el puente sobre la calle a la Sierpe.

El río Gualcocho atraviesa el municipio de Chalatenango.

El río Gualcocho atraviesa el municipio de Chalatenango, y es uno de los más contaminados por las aguas negras del municipio.

El río Colco, uno de los ríos de Chalatenango que sufren la contaminación por las aguas negras.

Río Motochico, otro afluente del municipio amenazado por la escasez.

En la propiedad de don Filadelfo hay un contraste evidente, el agua corriente llega con residuos o no llega. Pero también es dueño del pozo del que se abastecen varias familias.

Ante la escasez de agua, la población hace uso de agua de pozos.

3 comments

  • Orlando Altamirano
    Orlando Altamirano Wednesday, 25 Noviembre 2015 14:16 Agregar Comentario

    Excelente reportaje para crear conciencia. El primer paso para resolver el problema es exigir cumplir la legislación ambiental, que el centro penal cumpla la ley y ponga una planta de tratamiento. Que para resolver el problema hagan un llamamiento publico para que las empresas que ofrecen tecnología presenten la solución costo efectiva mas beneficiosa y sea la que se implemente y que el proceso sea transparente y sin corrupción.

  • Jose Barera
    Jose Barera Tuesday, 11 Agosto 2015 15:42 Agregar Comentario

    felicidades, por la lucha en prorescate de los Recursos Naturales, tenemos que unirnos para frenar un poco todas las anomalías en contra la Biodiversidad. formemos comités A mbientales de lucha para lograr ecosistemas mas limpios no politizandonos .estoy a sus ordenes don Jesús para contribuir a prevenir antes que se den cambios Irreversibles.

  • Genaro Figueroa
    Genaro Figueroa Thursday, 30 Julio 2015 18:03 Agregar Comentario

    una excelente nota, indiscutiblemente a corto plazo será un gran problema, aunque ya lo es, aprovecho para denunciar que acá abajo del pasaje que está por la panaderia Carlitos, debido a que una tubería de aguas negras no daba abasto porque trae ahí las aguas del mercado, del hospital nacional revalsaba, entonces Anda lo que hizo fue sacar una tubería que va a dar al río gualchoco a escasos 20 metros de las casas, ahí vienen a salir las aguas negras, provocando un gran mal olor que por las tardes no se soporta, y además focos de enfermedades, y criadero de zancudos. Ojalá Anda venga a solucionar eso rápido.

Comentarios

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