La colonia de las pandillas y las personas productivas

25 Ago 2017 Redacción Vanguardia

Hay lugares donde las marcas de las pandillas provocan miedo, pero existen organización que está trabajando en esos lugares catalogados como rojos por su alto grado de peligrosidad. La colonia Montreal también está formando personas productivas con trabajo organizativo.

Redacción: Eduardo Barahona.

Fotografía: Archivo Vanguardia El Salvador.

La colonia Montreal en la ciudad Mejicanos San Salvador es un lugar catalogado como de los más peligrosos a nivel nacional, tanto que solo al mencionar el nombre de este lugar hay personas que no pueden obtener un trabajo o son estigmatizados como pandilleros. Ante esta realidad hay organizaciones sociales que se enfocan en el respeto de los derechos humanos que intervienen en estos lugares para trabajar de la mano con las personas que ahí residen.

“Pandilleros Violan a cuatro promotoras de Salud en colonia Montreal” “Caen 34  pandilleros en colonia Montreal” esto titulares son los que destacan en la palestra de los medios de comunicación tradicionales y si bien es cierto que es una colonia de alto grado de peligrosidad también es evidente que no se investiga a totalidad, ya que en el caso del primer titular se desmiente sobre la violación de las cuatro promotoras de salud y luego trabajaron titulares como: “Capturan a tres sujetos por supuesta violación a cuatro mujeres”en el segundo caso, también sale a la luz que no son 34 pandilleros sino que también civiles que procesaron por vivir en la Montreal.

La malo vende en El Salvador. Si bien es cierto la presencia de las pandillas se destaca, pero no el trabajo de organizaciones como La Fundación Salvadoreña de Desarrollo de Vivienda Mínima (FUNDASAL) que trabaja para promover viviendas dignas a las comunidades que no cuentan con los recursos suficientes, el caso de La coalición de Iniciativa de Desarrollo en El Salvador (CINDE) que trabaja directamente con los niños y niñas de lugares vulnerables y SSPAS (Servicio Social Pasionista) que se enfoca en la protección de derechos humanos.

Esta organizaciones aseguran que el trabajo en las comunidades estigmatizadas es necesario para que las personas que ahí habitan cambien sus perspectivas y les apuesten a mejorar el lugar, así lo afirma la Directora de FUNDASAL, Claudia Blanco.

“El trabajo con los diferentes sectores nunca ha sido fácil, no es una novedad que sea difícil cuando la ausencia de Derechos Humanos esta. La presencia de las pandillas es  evidente, hemos tenido que lidiar con ello; pero se ha podido trabajar con la comunidad organizada de la Montreal, y este no es el único territorio es casi todo el país, pero se debe trabajar en estos lugares para mejorar”

La Montreal no es una colonia solo de pandillas, aseguraron las personas  de esta colonia, ya que asegura que existen jóvenes y personas “honradas” que día tras día buscan mejorar y terminar con el Estigma así lo comenta Lauren (Nombre ficticio) una habitante del lugar.

“Cuando menciona la Montreal la estigmatizan, cuando fui a pedir ayuda a una institución me dijeron ahí es peligroso.  Los medios de comunicación para remarcar lo malo son bueno pero lo positivo no lo hacen, yo tengo dos hijas, una que está en bachillerato y otra que ya salió y todo ha sido gracias a las organizaciones que han intervenido con talleres en la zona” dijo Lauren.

Las Intervenciones Positivas en la Montreal.

El trabajo que las personas están realizando en la Colonia Montreal ha mejorado las condiciones de vida en todos los aspectos, culturales, económicos y sociales, ya que las intervenciones positivas por partes de organizaciones sociales que han asumidos trabajar directamente en lugares donde los “partidos políticos entran solo para campañas políticas”

Rigel (Nombre ficticio) es un joven que asegura que su vida cambió desde que organizaciones como CINDE, llegaron a la comunidad ya que hay un apoyo directo en el tema de educación y que hasta el momento jamás se le ocurrió entrar a una pandilla: “Fíjese que es una gran ayuda CINDE apoya para que sigamos estudiando y dan talleres que nos da la oportunidad de no andar en cosas malas y así como dicen que es una colonia de pandilleros también será bueno que digan que es una colonia de gente productiva, porque hay muchos que no son pandilleros y es bonito que a uno lo respeten porque uno estudia y no se mete en cosas malas “expresó el joven.

La representante de CINDE, Inés Vallet afirma que para ayudar se debe conocer lo que la gente necesita para poder proyectar metas que al final beneficien a todos los que habitan la comunidad o colonia. “Nuestro papel es analizar junto con la gente, desde la gente, que es lo que está de fondo, que necesitan, ¿una cancha?, ¿un taller de manualidades?  Se puede decir que la intervención debe mutar junto con la gente, reinventar objetivos de proyectos de cómo la gente va identificando lo que quiere para su bienestar” apunta Vallet.

Según los testimonios de los habitantes de la Colonia Montreal, la ayuda es esencial, pero el acercamiento para conocer la realidad es fundamental en todo los ámbitos ya que se asegura que los niños y jóvenes tengan visiones de superación y de empatía con la colaboración para que el lugar se vaya limpiando de lo embarrado que esta ante el desconocimiento de otros sectores de la sociedad.

El representante del Movimiento Estudiantil de Ciencias y Humanidad(MECH) Jesús Artiga, declara que la intervención de la academia es necesaria pero que a su vez debe de existir la sensibilidad desde el territorio. "Se tiene que hacer un trabajo como profesionales que salen de la academia, pero llegar al punto y no trabajar desde un escritorio sino está ahí conviviendo con la gente para que se genere confianza y así poder ser un habitante más de la colonia” dijo Artiga.

Las intervenciones Negativas en la Montreal

Los personas que habitan estos lugares muchas veces son catalogados como criminales esto empeora las condiciones de vida que ahí tienen que pasar, anexando la falta de oportunidades de accedes a ciertos lugares por lo que dicta su documento de identidad, la represión por parte de las pandillas y también la represión por parte de las autoridades de seguridad, una paranoia que se extiende para estas personas.

El Padre, Carlos San Martin, propone estrategias de intervenciones positivas y no represivas. “Me parece que en estos momentos no está ayudando la política represiva ya que genera problemas de estigmatización (…) En la Montreal los jóvenes sufren de torturas y ejecuciones extrajudiciales eso no ayuda, todo esto está documentado, los cuerpos de seguridad incumplen con los Derechos Humanos, y no es que se incumpla la persecución del delito sino que no se respetan los Derechos Humanos de jóvenes que no son de pandillas” expresó el clérigo.

Dentro de la intervención de cuerpos de seguridad los jóvenes son los más afectados ya que a pesar de no pertenecer a ninguna pandilla, son violentados y criminalizados, casos donde las personas capturadas no tienen delito alguno pero pasan días enteros enrejados por el simple hecho de vivir en la Montreal, y así como la Montreal en todo el país hay lugares donde las pandillas permanecen, pero de igual manera existen personas que tienen que vivir en esos lugares porque es el único hogar que conocen.

Cuestionamiento como: ¿Se hacen tratos con las pandillas? aparecen en la discusión de por qué es necesario trabajar en zonas catalogadas como peligrosas, ya que las intervenciones negativas degeneran las intervenciones positivas de las organizaciones sociales.

La represéntate de CINDE, Inés Vallet puntualiza que no se hace tratos con las pandillas pero que si se tiene que trabajar sabiendo que ellos también son un sector dentro de las comunidades y colonias donde se implementan planes de trabajo para mejoras las condiciones de vida de las personas. “No negociamos con la pandilla, no negociamos con el barrio 18 o con la MS, pero evidentemente cuando vives en la comunidad, te relaciones con personas que son miembros de estas estructuras, te relaciones con ellas como te relacionas con otras personas, no decís ¡hey! el palabrero, sino con una persona que es de comunidad.” Enfatiza la activista.

Si bien es cierto que es una responsabilidad del Estado trabajar en estas zonas, se llegó a la conclusión que hasta el momento las intervenciones positivas son cortoplacistas, y no se enfocan en el tema cultural y educativo en estos lugares, sino al contrario la represión es la forma más factible de llegar y mostrar verdades a medias, mientras más personas inocentes siguen siendo condenas por vivir en una colonia de pandillas donde no se enfoca que es un colonia además de gente productiva y donde al no conocer la verdad desde el interior los medios seguirán publicando sobre masacres y pandilleros inventados y no sobre profesionales y gente fructífera.

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